VU, el nuevo clásico argentino Info de Prensa 23/10/2014 Bodegas, Novedades 2154 Salentein, pateó el tablero. Algo que viene haciendo hace casi veinte años en el Valle de Uco. Sin dudas uno de los mayores propulsores de la región. Con su propia experiencia, a partir de la visión de su fundador Mijnder Pon (fallecido en Julio a los 83 años), y la de su wine-maker José “Pepe” Galante, la bodega lanza su nuevo vino ícono con las ambiciones e intensiones de crear un nuevo clásico de la vitivinicultura nacional. Una celebración, un agradecimiento y un homenaje de la casa al Valle de Uco (su terruño) y a Mijnder Pon (su fundador). El Salentein Gran Valle de Uco Blend 2011, sólo se puso la vara bien alta apoyada en dos pilares, su experiencia y el conocimiento de Pepe, uno de los enólogos más importantes de Sudamérica, quién está orgullo de lo que está viviendo; y lo siente más como un premio al fruto de mucho trabajo y experiencia, que como un trabajo. Sorprendido con los viñedos que conduce Gustavo Soto, y le proveen las uvas para crear, a partir de diversas alturas y cepajes “Este vino es el resultado de todo lo mejor que uno puede disponer”, afirma el reconocido wine-maker. Quién recuerda que a su llegada a la bodega en 2010, lo primero que hizo fue armar una departamento de investigación y elaboró más de 200 microvinificaciones, con el objetivo de entender que tenía en sus manos. Variedades, clones, alturas, parcelas, etc. Todo ese trabajo se ve reflejado hoy en este vino. El Salentein Gran Uco Blend se elabora a partir de un corte de 73% Malbec provenientes de hileras cuidadosamente seleccionadas de los cuarteles 901, 902 y 903 de la Finca El Oasis (1200 metros de altura) y de hileras del cuartel 22 de la Finca La Pampa (1300 metros de altura) y un 27% de Cabernet Sauvignon, clon 169, proveniente de hileras del cuartel 721 de la Finca El Oasis (1150 metros de altura). Con Malbec, y a partir de una selección de hileras sobresalientes realizada junto a Gustavo soto (Ing Agrónomo), buscaron entender cada parcela. Se sabe que el suelo y clima influyen especialmente en el Malbec; y si bien es una selección masa, cada hilera aportó algo diferente. Se fermentaron en barrica en forma vertical, sin tapa, en un ambiente climatizado para garantizar una temperatura óptima, en busca de una buena extracción, y con maceraciones extendidas, para lograr una mejor armonización de todos los elementos. Y luego seleccionaron un grupo de esas barricas. Por su parte al Cabernet Sauvignon (clon 169, que es el que mejor se expresa en el Valle de Uco), le bajaron el rendimiento y removieron hojas buscando la madurez óptima. cabe destacar que a 1500 metros de altura, hay que ser muy preciso en todos los trabajos de viñedo. El racimo es apretado y con alita, pero este grano siempre es más verde, por eso se la corta. Luego se vinifica en la grandes cubas de roble, y se cría en barricas nuevas de roble francés. A Pepe Galante le gusta hacer el corte post invierno, y desde ese entonces el blend final reposa en crianza por 24 meses. La explicación del blend (73 % Malbec y 27 % Cabernet Sauvignon, cambia todos los años) por parte del enólogo es muy sencilla. Malbec porque es muy atractivo, gordito y redondo, amplio y untuoso, pero a veces no tan profundo. Por eso lo acompaña el Cabernet Sauvignon, que cambia la expresión aportando nervio y textura de taninos, pero fudamentalmente longitud en boca. Ellos confían en que este vino aporta una expresión distinta, sobre todo por el potencial de este 2011 y porque ya tienen listos el 2012 y el 2013. A este último Pepe le tiene una admiración especial. Habrá que seguir esperando. Pero mientras se puede disfrutar este. Quedan claras las intensiones, y el concepto de crear un vino que perdure en el tiempo. Algo que pone un manto de claridad ante tanta diversidad. ya era hora de que se la empiecen a jugar y a apostar por vinos de hoy para el futuro, sin la intensión de cambiar su estilo, su terruño o su vinificación. Esta edición limitada contempla un total de 5.916 botellas. Se comercializará exclusivamente en las principales vinotecas y restaurantes de lujo de todo el país y su precio sugerido al consumidor será de $ 1.100 la botella