Hola Miguel. Hoy, hace ocho años que te fuiste. Aquel 10 de mayo de 2014 sin dudas fue un día muy triste para los tuyos, para los míos, y para todos los que hacen y disfrutan el vino argentino. Llovía y todo era gris, pero la vida continúo, y vos seguiste muy presente en las copas de la mayoría. Sin dudas, de los que te conocieron personalmente, pero también de esa mayoría silenciosa a la que siempre defendías y a la que siempre le dedicabas mucho tiempo, porque sabías que los amantes de la gleba eran tus fieles seguidores, a pesar que no tenían redes sociales. También, porque a muchos les enseñaste a disfrutar el vino de manera simple y entretenida, sin piripipi.

Hoy, como todos los años desde que te fuiste de viaje, quiero contarte que también estás en las copas de muchos que no te conocieron, pero que disfrutan el vino argentino. Sí, aunque no lo creas cada vez hay más jóvenes, incluso de la edad de Milagros, tu hija, que están acercándose al vino, en tragos, en latas, de mil maneras.

Porque la pandemia demostró que el vino siempre estuvo y que era el mejor aliado en las casas para pasar tiempos difíciles, el único capaz de brindar momentos divertidos en los que no había mucho para festejar y el compañero para romper la monotonía de la semana. Mucho de ese consumo llegó para quedarse, por suerte. Y hoy, con la cosecha 2022 ya finalizada, se puede decir que el vino argentino comienza a recuperarse, lenta pero sostenidamente.

Muchas cosas han pasado en este año. La Checa, tu gran amiga, superó una operación difícil y hoy está muy bien, porque tiene una fuerza única. El que se fue a visitarte fue Alejandro Maglione, gran periodista gastronómico y amigo tuyo. Siempre recordando en los eventos que trabajaron juntos y compartiendo citas tuyas con mucha picardía. Se lo va a extrañar en los encuentros de vinos por su chispa y comentarios divertidos. Recuperé algunos programas de Dos de Copas, ya subí el primero y fundacional a mi web, y al compartirlo por las redes todos reclamaron los demás. Ya los iré publicando.

Pero lo que muestra eso, realzado en abril de 2007, hace quince años, es la vigencia de tu visión. Porque si bien los vinos argentinos fueron cambiando, en esencia todos terminaron, cada uno en su estilo, haciendo vinos para que la gente disfrute más, es decir, más “drinkables”. Incluso, muchos de los vinos más concentrados de hoy tienen un equilibrio y una frescura que, no solo permiten guardarlos por mucho tiempo, sino también disfrutarlos de jóvenes, justamente por su armonía consistente.

Vos empezaste a hablar del vino argentino en los sesenta y fuiste el pionero de la movida gourmand nacional. Y si bien hoy ya no quedan revistas, en la web hay de todo y para todos los gustos. Igual que vinos, hay de todos los colores y pensados para todo tipo de consumidores. Hasta los más clásicos se aggiornaron, como tus amigos, los hermanos López que acaban de lanzar el Petit Montchenot, además de otros cambios que llevaron a cabo en el último año.

También los maridajes están de moda, porque la gente cada vez se preocupa más por combinar bien lo que come con lo que toma. Es sí, no se si te bancarias un menú de 22 pasos, que te lleva casi cuatro horas, aunque no dejan de ser experiencias gastronómicas muy interesantes.

Además, los vinos guardados volvieron al ruedo. Sí, muchos de los vinos que vos viste nacer o de los que hablaste y presentaste antes que nadie, cosechas de los setentas, ochentas y noventas, vuelven a ser apreciados por la complejidad que les aportó el paso del tiempo, pero también porque demuestran que, como vos decías, muchos estaban muy bien elaborados. Hoy, tanto periodistas internacionales, como cocineros y celebrities quedan impactados con esos “primeros grandes vinos argentinos”.

Estos vinos no solo reflejan parte de la historia vínica del país, sino que significan una piedra fundamental para explicar la gran evolución del vino argentino de los últimos años. Hoy, al conocimiento del suelo y del lugar, se lo combina con los datos climáticos y la experiencia acumulada para que, a través de manejos precisos de la viña, cada vino adquiera una personalidad única desde el vamos. Es decir que se puedan disfrutar hoy y dentro de varias décadas. Muchos de los hacedores jóvenes que vos conociste hoy son los grandes winemakers. El Seba (como dicen en Mendoza) Zuccardi ha revolucionado el Valle de Uco, El Ale Vigil sigue sorprendiendo al mundo con sus vinos, y ahora encima es el presidente de Wines of Argentina, y está bien, porque es el enólogo más famoso y seguramente tiene muchas ideas para aportar en la difusión de nuestros vinos en el mundo. Y hay cientos de hombres y mujeres que no dejan de sorprender año tras años. Con el Malbec sobretodo, pero también con otras variedades, como Cabernet Franc, Pinot Noir, Chardonnay, Bonarda, Semillón, etc. Pero sin dudas la que viene es una que vos defendías tanto como disfrutabas. No, no es Syrah, es Cabernet Sauvignon. Esa es la próxima gran apuesta del vino argentino, no para reemplazar al Malbec; Dios no lo permita; sino para complementarlo y demostrar que en estos suelos también se pueden lograr grandes vinos con la uva más admirada y respetada del mundo.

Me enseñaste muchas cosas, algunas sin querer queriendo, pero lo más importante es que me contagiaste tu pasión por el vino. Y hoy, con más de 22 años hablando de vinos argentinos comienzo a saborear el valor de la experiencia. Y entonces recuerdo cuando me contabas tus infinitas anécdotas con bodegueros que sonaban a cuentos literarios, pero que en realidad eran parte de tu know how. Único. Una vez más gracias por tantos momentos compartidos, tantos brindis, tantos vinos y tantas vivencias. Hoy brindaré por vos y, como cada vez que tengo una copa de vino en la mano, te recordaré como lo que fuiste y lo que seguís siendo, el más grande del vino argentino.   

Sobre El Autor

Hace 22 años degusté un vino por primera vez y supe que querría hacer de mi vida profesional. Compartir mi pasión; por eso me dediqué a comunicar el vino. Más de 30.000 vinos degustados y 20.000 publicados, más de 100 revistas editadas y miles de notas. Siete años en TV, cuatro en radio y seis en la web. Más de 20 exposiciones de vino organizadas y más de 30 concursos internacionales como jurado, además de muchos viajes a zonas vitivinícolas del mundo. Todo esto, simplemente me ayuda a conocer más, para poder compartirlo mejor.