Degustación vertical Zuccardi Z Fabricio Portelli 18/09/2014 Notas, Vinos Notas 2479 En 2002 (hasta ese momento sólo Q) los Zuccardi entendieron que necesitaban dar un paso más, un necesitaban un blend. Y ese año lo elaboran por primera vez con variedades por la cual sentían gran cariño, implantadas en Maipú y Santa Rosa. Así fue que el Z nace como una combinación de Tempranillo y Malbec. Lanzado en 2005 en Vinexpo, con estos diez vinos, se proponen mostrar la evolución y como llegan a una nueva generación de vinos y hacia donde van. Convencidos que en el conocimiento de nuestros terroirs y su profundización está la posibilidad de la pasar a la próxima etapa, están aprovechando al máximo que que nunca tuvimos tanta gente con pasión y dedicación como ahora. Antes siempre estuvo el clima y el viñedo. La evolución de los vinos es evidente y digno de celebrar, dice orgulloso Sebastián Zuccardi (33), quien dirigió junto a su padre la cata vertical. Uno de los aspectos más interesantes de esta cata vertical específicamente fue comprobar que es indivisible el concepto de terroir. Acá está la evolución de un productor combinada con los cambios en la interpretación del terroir. Hoy la búsqueda es muy diferente de cuando nació el Z. Para el joven wine maker el desafió con este vino es muy difícil, porque es un vino de su padre, el cual debe continuar sin perder la identidad del que lo creó. Hacer vino no es sólo fermentar uva hay que preguntarse que se está buscando para hacer un vino. “Acá hay una impronta donde participamos juntos del corte” dice Sebastián. 2002, 2003 y 2004 fueron Malbec y Tempranillo de Maipú y Santa Rosa. En 2005 aparece el Malbec de La Consulta y en 2007 entra el Cabernet Sauvignon. Siendo el 2010 y 2011 un blend de Malbec y Cabernet Sauvignon íntegramente del Valle de Uco. Se nota e quiebre en 2008 pero el clima de la cosecha no le permiteron afianzarse al 2009 y expresar la nueva enología en plenitud. Los 2010 y 2011 son del mismo libreto, y el gran desafío es ver como evoluciona esa fruta jugosa, con tensión y frescura y cuánto durarán estos vinos ostentando atributos. Acá van las notas de cata de los diez vinos, por mi orden de preferencia. Solo el que está disponible en el mercado (2010) es el que incluyo con puntaje y precio, ya que los demás no tiene un valor sugerido de bodega o no están aún en el mercado. Y la evolución en botella no afecta la calidad del vino, en todo caso lo muestra diferente, y eso dependerá mucho del gusto del consumidor. 1) Zuccardi Z 2010 Familia Zuccardi, Valle de Uco $388 Aparece la profundidad de aromas, hay frescura y carnosidad dentro de un estilo moderno. Con buen músculo y taninos firmes pero nada duros. Hay una profundidad de sabores, capas y mucha jugosidad. No hay rastros de madera. Posee mucha juventud y potencial. Hay mucha tensión, y la juventud le da carnosidad, además la fruta habla mucho y te deja pensando. Lo interesante es ver como esta fruta va a evolucionar. Si se mantiene así, con esta expresión y con frescura, soltará más complejidad, y eso significará que el Z es un gran vino argentino. 93 puntos 2) Zuccardi Z 2011 La profundidad de sabores está apoyada en la frutal negra y roja punzante. Recupera la tensión de 2008, pero la madera se por ahora nota y disimula su personalidad. Eso si, los taninos incipientes y esa sensación de textura firme y fresca en boca es moderna y le asegura un gran potencial. Hay que ver si eso significa complejidad en el futuro. De buen volumen, hay carnosidad con la fruta muy joven y la madera que hoy es protagonista. Llegará al mercado en 2015. 3) Zuccardi Z 2008 Aromas delicados y la frescura de la fruta roja bien presente. Aparece la tensión como concepto, algo que te da esa sensación en boca que esta atado pero no apretado. Y que insinúa que se va a soltar cuando él quiera. Surge el concepto de drinkability con potencial y complejidad, y la frescura no se queda en el ataque sino que acompaña la profundidad de cada trago. Gran vino, para beber o seguir esperando 4) Zuccardi Z 2004 Interesante frescura y vivacidad en aromas aunque ya no mucha expresión. Y en boca es eso, ataque frío, taninos firmes, más que en el 03′, con un paso algo marcado pero la fruta más fresca. Otra vez la evolución es muy distinta a la de 2002, es potente aunque no complejo, pero es muy interesante su desarrollo en botella y potencial gracias a la frescura. 5) Zuccardi Z 2003 No es muy expresivo, y sigue algo mezquino en sus expresiones. Con buena concentración y taninos algo firmes, sin llegar a ser rústicos. Tiene más vida por delante pero no aparece la complejidad. Los sabores son maduros, pero la evoluciona no lo atacó tanto, hay tierra mojada y un dejo de fruta pasa. Se muestra mejor en nariz que en boca. Yo lo descorcharía hoy. 6) Zuccardi Z 2006 Aromas ahumados y algo de torrefacción. No muy expresivo en ahormas y sabores. Algo atado en boca pero con una firmeza que sugiere potencial. No hay complejidad pero tiene más vida por delante y deja pensando. Si la madera logra amalgamarse, seguro aparecerá el gran vino. 7) Zuccardi Z 2009 Aromas algo apretados, sin expresión definida. Hay músculo y cierta calidez. Se nota la mayor calidez de la añada y el concepto surgido de 2008 se diluye. Hay taninos incipientes pero la tensión fresca se esconde detrás de la madurez de la fruta. El carácter frutal no se interpreta, y por eso queda a mitad de camino entre el estilo viejo y lo nuevo de la etiqueta. Esperar. 8) Zuccardi Z 2007 Aromas tenues e integrados pero sin personalidad, muy fluido. Franco y taninos más incipientes, pero sin profundidad de sabores. Hay una textura de calcáreo, la frescura es linda, está joven como el 2006, pero no tiene tanta carnosidad. Es más vertical. Guardar o beber ya. 9) Zuccardi Z 2002 Aromas austero y algo lineales, donde la fruta madura y la madera conviven en armonía, con cierta frescura, pero nada jugado. En boca se siente la evolución, aunque está entero. Con cierta calidez a pesar de su ataque fresco, algo cárnico y taninos incipientes. Es franco, con dejos especiados y un toque herbal y frutal algo simple. Beber ya. 10) Zuccardi Z 2005 Hay intensidad pero no complejidad, la evolución es similar a la de 2002, no tiene tanto esqueleto como 2003 y 2004. Con taninos incipientes pero falta carnosidad en el final de boca, y los sabores son más cálidos. Su paso es fluido y algo diluido en su final. Beber ya.