En Santa Julia celebramos el Día Mundial del Malbec y compartimos datos curiosos de la variedad emblemática de la Argentina.

El Vino Negro de Cahors: 

El Malbec es originario de la antigua provincia de Quercy, cerca de Cahors, Francia, donde es conocida como Côt. El vino de Cahors recibió atención especial de dos reyes ingleses:  Enrique III lo situó bajo su protección personal y Eduardo III se interesó en este producto y comenzó a llamarlo ‘Vino negro de Cahors’”. Con ese nombre llegaría a ser leyenda.

Un varietal, mil nombres: 

Para nosotros, el varietal emblema del país se llama Malbec. Pero ese no es su único nombre. Durante varios años, muchas bodegas argentinas escribieron el nombre de este vino con “K” al final, es decir, “Malbeck”, ya que era el apellido del vitivinicultor húngaro que difundió la cepa en Francia. 

Mal Pico: 

La leyenda cuenta que los franceses decían que no era Malbeck ni Malbec, sino Mal Bec, que significa mal pico o mal sabor en la boca; debido a que no tenían sabor redondo en su región de origen. 

Gracias a Domingo F. Sarmiento: 

El prócer fue una pieza fundamental para la llegada del Malbec al país. En 1953 contrató al agrónomo francés Michel Aimé Pouget para llevar adelante la dirección de la Quinta Agronómica de Mendoza, creada justamente un 17 de abril, la fecha elegida para el festejo en el mundo entero. Fue el ingeniero quien introdujo en Argentina las “variedades francesas”, como se las conocía en aquella época, entre ellas el Malbec. 

Flexible y versátil: 

Si bien el Malbec se concentra en su mayoría en tierras mendocinas, está presente en 17 provincias vitivinícolas de Argentina. Salta, La Pampa, Jujuy y Tucumán tienen implantada más del 45% de su superficie de vid con Malbec. Pero su extensión se da en todos los puntos cardinales, llegando a la Patagonia, Cuyo, el Norte y hasta la región Pampeana.

Malbec, belleza violeta:

La tipicidad del Malbec, a nivel visual, está dada por un color violáceo-purpúreo que, genéticamente, suele conservar por un tiempo prolongado. 

En Nariz suele ofrecer una interesante complejidad. Destaca por sus notas a frutos rojos del bosque, ciruelas, cerezas y frutillas y pasas de uva. Suele poseer un recuerdo floral, a flores azules como las violetas. Otras notas típicas son la pimienta negra, reminiscencias lácticas (yogurt de frutilla y vainilla) y cuero. Se adapta muy bien a la crianza en madera, tanto francesa como americana. En boca suelen ser Vinos muy francos, pulidos y redondos lo que ha llevado a su éxito a nivel mundial.

Los Recomendados

Malbec del Mercado & Pasta. Sean rellenas de jamón y queso, de verdura, ricota, o pollo, tanto ravioles como sorrentinos con salsas de tomate, maridan muy bien con este Malbec de zona fría.

El Burro Malbec & Asado. Para apreciarlo mejor incluir en la parrilla entraña, costilla, vacío, chorizo y morcilla. 

Magna & Chivito al asador o cordero patagónico. 

Sobre El Autor